Logística post-pandemia, qué nos puede esperar

Antes de la pandemia el mundo cursaba ya por unas fuertes tendencias que ahora probablemente se verán reforzadas por la irrupción de la pandemia, como inteligencia artificial, robótica y las acciones para detener el cambio climático. Ahora más que antes, tanto la biotecnología como la infotecnologia son las llamadas a encontrar soluciones y a ayudar a manejar esta clase de padecimientos globales.

Además de verificar este efecto en las tendencias y sus implicaciones en la logística, dejaremos de hablar sobre cómo atravesar la etapa de crisis[1] y exploraremos nuevas posibles consecuencias que se derivan de las lecciones que el mundo ha aprendido con la pandemia, de golpe y sin estar preparado ni siquiera para tal aprendizaje.

Todo indicaría que el uso de tecnologías como eCommerce, big data, IoT Internet of Things, blockchain, AI Inteligencia artificial, no sólo seguirán su tendencia creciente, sino que se acelerará su profundización para aplicaciones en entregas a domicilio, optimización y robotización en los procesos de almacenamiento, despacho y transporte, que aportan agilidad a la logística y una menor dependencia del trabajo realizado por humanos (robots, drones, vehículos sin conductor, etc). Ahora se trata adicionalmente de satisfacer la búsqueda de una mayor resiliencia en las operaciones después de vivir esta pandemia y haber transitado al filo de la navaja, entre el riesgo por contagio de los trabajadores y su posible muerte, o el riesgo de desabastecimiento de las poblaciones y todos sus efectos funestos derivados incluyendo muerte de los más pobres. Todas éstas, tecnologías que profundizan el uso intensivo de internet, pieza fundamental que entra cada vez más en la categoría de máxima criticidad por la dependencia que ha generado para que el mundo pueda funcionar.

Sin perder de vista las tecnologías transversales mencionadas y la transición hacia la conciencia y cuidado del planeta en todo sentido con el desarrollo sostenible, que cada día es más fuerte pero que apenas comienza y que abarca desde el abandono gradual de los combustibles fósiles y la electrificación y su reemplazo con energías limpias, hasta la reformulación total que implica la economía circular, exploremos lo que puede estar significando el paso de la pandemia en el mundo de la logística.

Mayor resiliencia, pero menos eficiencia

Una mayor resiliencia puede resultar contraria a que la eficiencia sea el objetivo primordial, por lo que es necesaria una reformulación estratégica. No es que vayamos a ver el abandono de la eficiencia como objetivo de productividad implícito en los procesos, pero sí probablemente deje de estar en la primera prioridad en las definiciones de estrategia, y dé paso al nivel de servicio y la resiliencia de las cadenas de suministro[2]. Lo veremos a continuación en dos grandes grupos: los efectos en la producción de los bienes y su derivación a la cadena suministro de las empresas.

En la producción de los bienes

Más local, menos global, es una de las tendencias contemporáneas que se podría haber reforzado con la pandemia; ya venía de movimientos nacionalistas, tachados de populistas en muchos casos por su poca argumentación basada en hechos reales, pero que ahora sí tienen un objetivo estratégico de seguridad nacional. La localización puede traer tantos cambios mayores en la logística mundial como los que se vieron en su último gran giro en las últimas décadas del siglo anterior, precisamente en el sentido contrario hacia la globalización.

Las estrategias nacionalistas probablemente contendrán profusamente temas de seguridad alimentaria, productos e implementos relacionados con la salud, y la necesidad de poseer desarrollos de buen nivel de ciencia y tecnología en asuntos relacionados con la salud que encadenan muchos otros sectores, que seguramente se basarán en fomento a productores locales de múltiples productos con énfasis en el agro sostenible, logística local y el desarrollo de ciencia local, en los cuales incluso no se quiera que tengan cabida las multinacionales en alguna proporción.

Esto implicaría un cambio de tendencia en el crecimiento de China, y la consecuente desaceleración en los países proveedores de China de materias primas, componentes y en general en todos los bienes que se le venden al país asiático, con una reformulación en la economía mundial en casi todos los sentidos. Entre los temas sensibles, el papel de las multinacionales, la readaptación y resurgimiento de industrias nacionales que compitan con alguna protección local (arancelaria, o por preferencia de consumidores nacionalistas) para mantener una participación de “seguridad” para cada país que, en caso de crisis generalizada, no dependa de decisiones tomadas en otros países según alguna conveniencia geopolítica.

Muy seguramente, vendría acompañado con la exigencia de la mayoría de países a China de un menor costo ambiental y una justa compensación a sus trabajadores, sin contar con el cumplimiento de todas las regulaciones que a lo largo y ancho del mundo hoy se siguen, o al menos se promulga su seguimiento. La ventaja china, basada en que todos los demás se hacían los que no miraban a sus contradictorias fuentes de competitividad, se empezaría a desvanecer ante la presión mundial.

Los objetivos del desarrollo sostenible buscarán bajar el costo ambiental del transporte mundial de mercancías, se verían   favorecidas con las políticas de localización, lo cual bajaría la demanda de transporte internacional y toda su cadena (navieras, armadores, puertos y servicios conexos). Pero también la localización, que buscará una menor dependencia de productores lejanos, bajando la vulnerabilidad por el transporte lejano, ratificaría una menor demanda de transporte internacional.

Más pequeño, más frecuente, tendencia que habilitó el desarrollo de la logística desde los años 70 para satisfacer las entregas justo a tiempo, pero que ahora buscan reducir no solo las entregas con más frecuencia (incluyendo las entregas a domicilio de todo[3]) sino los productos mismos. Por ejemplo, menos productos naturales frescos y si más procesados mediante síntesis, deshidratación, concentración, elaboración de compotas, salsas y mermeladas, y otros que reduzcan el tamaño del producto, y refuerce el menor costo ambiental de transporte mundial de mercancías, la facilidad de almacenamiento y la menor perecibilidad del inventario, las dos últimas muy deseables para una mayor resiliencia de la logística.

En la cadena de suministro de las empresas.

Más inteligencia y más colaboración para aumentar la resiliencia[4], más procesos de planeación (optimización de la oferta) en conjunto con los proveedores usando modelación matemática conocida ya desde finales del siglo pasado pero con mayor visibilidad en la cadena (que ahora es posible de mejor forma con la tecnología blockchain)[5]; ningún cambio será tan importante como la claridad de un introducir en la planeación de la demanda (incluyendo la planeación de ventas y operaciones (S&OP)) la generación de escenarios que permitan contemplar eventos complejos, y derivar de allí el insumo para el diseño de las estrategias de resiliencia necesarias.

Más proveedores, menos economías de escala para atender la promesa de nivel de servicio a los clientes, pero simultáneamente tener una mayor resiliencia. Esto implicaría más proveedores[6] para bajar el riesgo, con participación de proveedores locales, o al menos regionales, y seguramente una ardua labor de desarrollo de tales proveedores debido a que no existan hoy; o también, una combinación de proveedores de varios países, algún mínimo de producción local, otra de algunos cercanos países vecinos, y otra proveniente de los que se habían concentrado en China.

Mayores inventarios para bajar el riesgo[7] entre las estrategias que generarían los mayores y más valorados estudios de riesgo y continuidad de negocio en la cadena de suministro que producirán estrategias para bajarlo ante una mayor incertidumbre y necesidad de desarrollar resiliencia[8]. Eso no reñirá con mayores niveles de servicio derivados de mayores niveles de inventarios, pero llevaría a considerar el costo de la estrategia de resiliencia por aparte del costo de la estrategia para bajar el riesgo de incertidumbre y tener una promesa de servicio estable. La incertidumbre habitual no puede compararse con la distorsión enorme durante una pandemia, y aunque puedan compartir algunos elementos de estrategia, sus objetivos diferentes necesariamente concluyen en diversos elementos en dos búsquedas diferentes con costos diferentes.

Flexibilidad antes que costo para aumentar la resiliencia, con implicaciones en tener más proveedores, más rutas, más operadores con más y variados servicios para tener más grados de libertad en la planeación durante tiempos difíciles, al igual que el desarrollo de acuerdos con los proveedores para acciones en tiempos de emergencia como mayor flexibilidad de cambios de órdenes en proceso, incluso en transportes en marcha; seguramente todo esto aumentaría la demanda por servicios de procurement (compras estratégicas) más complejos por la mayor multiplicidad de proveedores de una misma categoría y requerimientos de compras locales y regionales múltiples.

Notas

[1] Atendiendo la invitación del articulo “Are You Leading Through the Crisis … or Managing the Response? (Marcus, 2020)

[2] “Coronavirus Is a Wake-Up Call for Supply Chain Management” (Thomas Y. Choi, 2020)

[3] Reporte de Deloitte: “Gran parte del incremento de la venta online por el Covid-19 se convertirá en estructural” (Victor Osorio, 2020)

[4] Muchos apuntan hacia este objetivo, que debe acelerarse después de la pandemia: “COVID-19: ¿cómo construir cadenas de suministros resilientes a la disrupción? (EY-Global, 2020)

[5] Ibídem nota 2

[6] Muchas voces clamando lo mismo, un ejemplo en “El Covid-19 y sus impactos en la cadena de suministro” (Francisco Delgado, 2020)

[7] Observaciones de expertos en todo el mundo que son citados en artículos de revista. Un ejemplo en “Tres cambios y cinco tendencias que ha traído el COVID-19 al mercado inmologístico” (Sectoriales Logistica, 2020)

[8] En múltiples formas los analistas en todo el mundo sugieren esta via; un ejemplo en “La COVID-19 obliga a reinventar las cadenas de suministro globales” (Martinez, 2020)

 

Bibliografía

Francisco Delgado. (03 de 04 de 2020). El Covid-19 y sus impactos en la cadena de suministro. Obtenido de generixgroup: https://www.generixgroup.com/es/blog/covid-19-impacto-cadena-suministro

Global, E. (24 de 02 de 2020). COVID-19: ¿cómo construir cadenas de suministros resilientes a la disrupción? Obtenido de EY.com: https://www.ey.com/es_ar/advisory/how-to-build-a-supply-chain-thats-resilient-to-global-disruption

Marcus, E. J. (25 de 03 de 2020). Are You Leading Through the Crisis … or Managing the Response? Obtenido de HBR: https://hbr.org/2020/03/are-you-leading-through-the-crisis-or-managing-the-response?utm_medium=email&utm_source=newsletter_monthly&utm_campaign=strategy_not_activesubs&referral=00210&deliveryName=DM76496

Martinez, R. V. (06 de 04 de 2020). La COVID-19 obliga a reinventar las cadenas de suministro globales. Obtenido de The conversation: https://theconversation.com/la-covid-19-obliga-a-reinventar-las-cadenas-de-suministro-globales-134941

Sectoriales Logistica. (02 de 04 de 2020). Tres cambios y cinco tendencias que ha traído el COVID-19 al mercado inmologístico. Obtenido de CdeComunicacion.es: https://logistica.cdecomunicacion.es/noticias/sectoriales/37466/tres-cambios-y-cinco-tendencias-que-ha-traido-el-covid-19-al-mercado-inmologistico

Thomas Y. Choi, D. R. (27 de 03 de 2020). Coronavirus Is a Wake-Up Call for Supply Chain Management. Obtenido de HBR: https://hbr.org/2020/03/coronavirus-is-a-wake-up-call-for-supply-chain-management?utm_medium=email&utm_source=newsletter_monthly&utm_campaign=strategy_not_activesubs&referral=00210&deliveryName=DM76496

Victor Osorio. (04 de 04 de 2020). Deloitte: “Gran parte del incremento de la venta online por el Covid-19 se convertirá en estructural”. Obtenido de Expansion: https://www.expansion.com/empresas/distribucion/2020/04/03/5e878d34468aeb69788b4625.html

 

Fotografía del puerto de Hong Kong tomada de Gestion.pe

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