7 pasos de Productividad para resolver los trancones y mejorar la Movilidad de las ciudades (II)

1. Medir, controlar, y analizar. Lo que no se mide, no se controla, y por tanto no se mejora. Hay que establecer la medición de los parámetros de desempeño del proceso, controlarlo día a día y si es preciso hora a hora, y analizar los problemas para buscarles solución. El simple hecho de establecer el control (gerencial) y exigirle a unos responsables, hace que todo se disponga para mejorar.

  • Delimitar. Hay que delimitar los tramos de las vías arterias, para asignarle cada uno a un gerente responsable por aumentar su desempeño, dándole las herramientas para hacerlo, con un alcance manejable.
  • Elegir la velocidad como parámetro. Aunque podrían involucrarse más parámetros para medir el desempeño, la velocidad es un magnifico indicativo de que tan bien fluye el proceso para iniciar.
  • Instalar elementos de medición. Como en cualquier línea de producción, hay que instalar equipos que permitan medir la velocidad en varios puntos de cada tramo. Hoy en día hay cámaras que capturan permanentemente el tránsito en varios puntos de una vía, y con ayuda de software especializado, permiten inferir la velocidad y la cantidad de los vehículos que pasan. Con base en los datos capturados se debe armar la información (estadística) para ser analizada.
  • Analizar las mediciones sistemáticamente y obtener hipótesis de mejora. Con base en las observaciones de videos, y de la información recaudada, se puede entender el flujo, determinar diferencias de un día contra otros, los sitios típicos de represamiento del tráfico, y empezar a estudiar sus causas y plantear las hipótesis de solución.
  • Gerenciar. De igual forma que un gerente de planta, el Alcalde debe informarse de la producción del día anterior, los problemas encontrados y solucionados, el comportamiento de las mejoras introducidas y los nuevos análisis logrados (sistemáticamente hecha, no toma más de 15 minutos). Antes del informe diario, el Secretario de Movilidad, debe haber pasado revista a todos los gerentes de tramo, ejerciendo control y presión permanente para lograr las metas de velocidad vigentes y plantear nuevos retos (una hora cada día). Cada mes al menos, comparar los diferentes tramos de una vía arteria, y las vías entre sí, para propiciar la generación de conocimiento entre los gerentes, estimular la competencia y acelerar la mejora de la velocidad en la ciudad (medio día cada mes). Gerenciar es importantísimo.

2. Detectar los problemas y diseñar cómo erradicar sus causas o atenuar sus efectos. Con base en los análisis  detectar los cuellos de botella evidentes, en este caso los lugares de trancones en el tramo, establecer las causas probables y si es posible erradicarlas o al menos atenuar sus consecuencias. Adelantando el análisis, con base en diagnósticos antecedentes y en observaciones comunes, las causas previsibles serán:

  • Huecos, charcos, hundimientos, tapas de alcantarillas inexistentes, que en la línea de producción serían los defectos menores de la línea que causan cuellos de botella y paradas de proceso.
  • Vehículos, mal parqueados, varados y accidentados que ocupan carriles de la vía en instantes donde es indispensable contar con la máxima capacidad instalada (de la vía, tal cual como la línea de producción, calculada como la cantidad de carros máxima que pueden pasar en un tiempo dado a la velocidad de diseño o a la meta establecida).
  • Precaria cultura ciudadana: irrespeto a las señales de tránsito, irrespeto a las velocidades por tipo de carril, irrespeto a los tipos de vehículos por tipo de carril, irrespeto a las colas, uso inadecuado de carriles de aceleración y desaceleración, cuya analogía no exacta correspondería al mal entrenamiento de los operarios del proceso y la falta de control sobre ellos, que no siguen el método e inventan soluciones por fuera de lo establecido, ocasionando una menor eficiencia del proceso como un todo porque desconoce la gran interrelación existente entre todos sus elementos: colados en las filas, taxis en contravía (y carros particulares también), buses por el carril más izquierdo reservado para vehículos con mayor velocidad, buses y taxis girando a la derecha desde el carril más izquierdo o viceversa, buses, taxis y camiones parando en cualquier parte, carros particulares estacionados en cualquier parte, no ceder el paso ante una direccional sino todo lo contrario, etc, etc.
  • Inexistencia de policía proactiva y preventiva. Sin supervisores, que estén educando y agilizando el proceso, es más difícil lograr un aumento en la eficiencia del mismo. ¡Para algo son los supervisores en las líneas de producción! Es fácil ver en una vía de Bogotá, anarquía y caos en manos de algunos que se saltan las reglas deteriorando el resultado para la mayoría, y la no existencia de policías; y los pocos que se pudieran ver, no parecen tener interés en nada de lo anteriormente expuesto, sólo en las multas de pico y placa, y ahora en las de embriaguez.
  • Paradas de buses y taxis mal diseñadas. Sin contar con las paradas que en cualquier lado hacen los buses del sistema colectivo (que será reemplazado por el SITP, que tiene paraderos fijos, con lo cual se solucionaría parcialmente el problema), cualquier parada no diseñada en una arteria causa en la práctica y de inmediato la pérdida de dos carriles (uno con el bus parqueado y otro por la salida de los que quieren sobrepasar el obstáculo), generando cuellos de botella y pérdida de capacidad de tránsito. Lo mismo para los taxis, e incluso para los vehículos de carga que no cumplen ninguna restricción de dónde parar.
  • Semáforos no inteligentes que dependen de secuencias de tiempo sin importar los tráficos diferenciales entre vías que se cruzan, haciendo todo el sistema más ineficiente, y acabando con secuencias positivas como las olas verdes.

Imagen tomada de http://www.eltiempo.com/colombia/otraszonas/IMAGEN/IMAGEN-9077906-2.jpg

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.