Orientación a las personas ver su orientación a los resultados? Debate inocuo para los líderes. Siempre hay que tener resultados!

En la realidad de las empresas, no sólo los gerentes, sino también en cualquier clase de liderazgo, quien está a cargo precisamente está a cargo de lograr resultados como primer objetivo. Así que no debería siquiera existir esta discusión. Hay que obtener resultados  La forma en cómo se logran los resultados a través de la gente, es el tema del debate. Para hacer una comparación valida, hoy en día ya no se discute si la calidad es un atributo que pueda tener o no un producto para ser competitivo; debe tenerla, debe estar en el mismo nivel de sus competidores para poder estar en el mercado y tener éxito. Es decir, la calidad no está en discusión, sino que más bien de ahí en adelante deben existir los esfuerzos para agregar valor al producto y cómo lograr otros atributos que conquisten a su público. De la misma manera, los resultados en las compañías deben obtenerse a pesar de las personas que existan, incluido su gerente o líder, porque si no, a la larga desaparecería toda la empresa. El debate más bien debería centrarse sobre cómo agregar valor para la gente dentro de la empresa, para que no sólo obtenga todos los resultados esperados sino que también sea feliz lográndolos. Pero no es una discusión fácil porque depende del entorno en que se encuentra la empresa y la cultura reinante en ese entorno. Si el gerente cuida mucho a su gente en un entorno donde sobra la gente bien capacitada, juiciosa y con precios competitivos, seguramente estará perdiendo oportunidades y dinero para la empresa. Si no cuida a su gente en un entorno donde no existen personas capacitadas ni juiciosas, quedará sin nadie con quien trabajar y por ende también perderá dinero para la empresa. Pero más allá de reconocer las condiciones laborales del medio y adaptarse a ellas, hay un debate más fuerte detrás. Las empresas son en sí mismas un método. Si el gerente o líder pueden imprimir un sesgo definitivamente diferente a ese método, es porque aún no era lo suficientemente maduro. Suponiendo que el gerente o líder puedan cambiarlo e imponer su propio «estilo» que se traduce en que parte del método personal se incrusta en el método de la empresa, mientras él o ella estén, sus defectos o virtudes harán parte de ese método. Y lo que realmente retiene a una persona valiosa es el método real que percibe que hay en la empresa. La forma como  la empresa trata a su gente y la valora es parte del método, explícito o no. Las empresas no deberían cambiar su método cada vez que cambia el «estilo» del gerente o líder, pero sucede permanentemente. El método de la empresa es ese conjunto de reglas, formas de hacer las cosas, generación de conocimiento y cómo se controla, explícito o no, formal o informal, con los que logra éxito en el mercado y dentro de su entorno, actuando dentro de un marco de valores y creencias (buenos o malos). Un gerente o líder debería estar más preocupado por cómo mejorar ese método que si su «estilo» es bondadoso o no con la gente. Prefiero los gerentes o líderes que dan resultados, pero que al mismo tiempo pueden ser comprensivos y compasivos con su gente, hasta donde las condiciones de la empresa, de su entorno y de competencia se lo permitan. No es cuestión de ética o moral, es cuestión de práctica.

Categories: Productividad

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