La misión del líder

La misión del líder es lograr el compromiso de la gente a su cargo.

Con el compromiso de la gente se logran resultados extraordinarios en el desempeño de las organizaciones, cualquiera que éstas sean. Por eso, se podría advertir que parte de la evolución de la humanidad ha tenido que ver con la evolución y perfeccionamiento de diversas estrategias para lograr el compromiso de la gente.

En un extremo, está el método militar, que ha escrito historia de la humanidad, más de guerras que de todos los otros matices del ser humano. Los militares logran con excelencia el compromiso de sus soldados, ya que de otro modo nadie iría a la guerra dispuesto a entregar su bien más preciado, su vida. En el otro extremo, están las organizaciones de ayuda ante desastres y desgracias de grupos de población; aquí la convicción y el sentido de compasión logran el compromiso de la gente con la causa, sin mediar ningún método de compromiso más allá que el de la propia consciencia de los colaboradores, su convicción.

En la vida de las empresas es más difícil, porque no hay en la práctica tantos elementos emocionales con los cuales contar para que los empleados dejen todo su esfuerzo en la batalla comercial que se libra en los mercados a diario. Aunque se intentan: el orgullo de pertenecer a una gran organización, reconocida y valorada, son parte de esas estrategias que funcionan bien cuando se trabaja con esa fortuna.

Pero normalmente no se cuenta con mucho de ese entorno, por lo que el líder a cargo tiene que esforzarse más. Su estrategia seguramente deberá basarse en la participación de su gente y a través de un equipo de trabajo. Lograr la participación activa de la gente eleva su compromiso de manera única, pero permitir o lograr participación es un objetivo bien difícil.

Los conceptos del liderazgo situacional sirven para dar contexto a una explicación estructurada al respecto  (Fonseca Zarate, El lider necesario para lograr competitividad, parte 3, 2016). Como su nombre lo indica, la caracterización de la situación es la clave para que el líder pueda resolverla de la forma más eficiente posible, de lo cual depende si puede o debe estimular la mayor o menor participación de acuerdo con ocho criterios.

  1. Requerimiento de calidad o la existencia de una emergencia. Entre más calidad en la respuesta se requiera, menor participación podrá darse. Por otra parte, cuando se presenta una emergencia normalmente no hay tiempo para esperar la participación de la gente.
  2. Requerimiento de compromiso. Entre más se requiere de compromiso para la implementación mayor la necesidad de dar participación.
  3. Información del líder. Entre menor información disponga el líder, mayor necesidad de dar participación.
  4. Estructura del problema. Dependiendo de si está suficientemente entendido el problema o la acción a realizar, mayor la posibilidad de dar participación a los miembros del equipo. De lo contrario, asi se quisiera, será menor la posibilidad de que la gente participe efectivamente.
  5. Probabilidad de compromiso. El líder tiene que ser cuidadoso al evaluar esta característica de la situación: si se requiere compromiso para la acción a seguir, pero existe una baja probabilidad de contar con ello, no podría dar u obtener la participación deseable, a riesgo de obtener resultados deficientes.
  6. Congruencia de metas. Entre mayor congruencia exista entre las metas de las personas del equipo y la organización, mayor posibilidad de dar participación.
  7. Conflictos de subordinación. Entre más problemas de subordinación puedan surgir en la implementación, mayor necesidad de dar participación.
  8. Información de los subordinados. Si son los subordinados quienes tienen la mayor y mejor información, mayor la necesidad de dar participación.

El liderazgo situacional es una herramienta sin par para un líder que llega a tener a cargo un nuevo grupo de personas o incluso para quien se vea a cargo de resolver una situación, aunque no esté al frente de un grupo convencional (para ilustración, una fuerza de tarea o un comando para lograr una tarea específica).

Pero quien ha sido líder de un equipo convencional dentro de una empresa, por algún tiempo, un año, por ejemplo, no debería estar enfrentado cada situación que se presenta teniendo que preguntarse por cada una de sus características, salvo una de emergencia, porque querría decir que durante el tiempo en que ha estado al frente, en realidad no ha estado a cargo de su gente y no ha construido realmente un equipo. O sea, no ha estado a cargo de seleccionar bien a su gente, de asegurarse que cada uno de los miembros encuentre la forma de hacer congruentes sus metas personales con las de la organización, de entrenar bien a cada uno no solo en cada labor sino también en herramientas de trabajo en equipo, de construir confianza en la capacidad de cada uno de los miembros del equipo y, de que cada quien tenga siempre la información que necesita para hacer bien su parte.

De esto se trata el liderazgo estructurador a que me refiero en un artículo anterior (Fonseca Zarate, El lider necesario para lograr competitividad, parte 4, 2016). La misión del líder consiste precisamente en lograr que sus coequiperos a cargo participen decididamente con el éxito conjunto, es decir, que se comprometan con el trabajo y los resultados del equipo de forma excepcional. No es un asunto de carisma, aunque siempre el carisma facilita mucho; es un asunto de método sistemático y sincero del líder, vivencial, de todos los días en todo momento, para lo cual tiene que trabajar mucho y estar debidamente preparado.

 

Bibliografía

Fonseca Zarate, R. (4 de agosto de 2016). El lider necesario para lograr competitividad, parte 3. Obtenido de El mundo es nuestra meta: http://www.elmundoesnuestrameta.com/libro/el-lider-necesario-para-lograr-competitividad-34/

Fonseca Zarate, R. (4 de agosto de 2016). El lider necesario para lograr competitividad, parte 4. Obtenido de El mundo es nuestra meta: http://www.elmundoesnuestrameta.com/libro/el-lider-necesario-para-lograr-competitividad-44/

 

Foto: Más allá de una intención, el compromiso es la consciencia total de que sin hacer su parte el equipo no podrá tener el mismo resultado; tomada de https://porrasuninter.files.wordpress.com/2014/07/hands-circle.jpg

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