Mas ingeniería y menos política es lo único que rescatará a Transmilenio

transmilenioEn los últimos días los medios han estado inundados acerca de los problemas de Transmilenio, incluyendo opiniones de expertos, que coinciden en los siguientes aspectos: infraestructura insuficiente, tanto buses, troncales y estaciones, y sus síntomas más evidentes: hacinamiento en buses y estaciones y filas enormes. Se han analizado como causas de este mal resultado: retraso en la construcción de la infraestructura, diseño de la operación que no resuelve la movilidad de los bogotanos, retraso en la solución de la congestión en las estaciones que es intolerable unido al problema de la filas larguísimas en la compra de pasajes, inseguridad reinante e incultura ciudadana de los mismos usuarios. Todos los análisis tienen razón, pero parcialmente. Los problemas de Transmilenio son más estructurales. En este artículo se trata de colaborar con el análisis teniendo como base el conocimiento sobre el diseño y operación de estos sistemas.

Primero un análisis de la situación existente:

1. Realmente no hay expertos. Transmilenio había acumulado una gran experiencia en BRT (Bus Rapid Transit) durante 11 años; en los últimos años, por efecto de las confrontaciones políticas, Transmilenio ha ido perdiendo a los expertos en esto. Pero ahora que el reto es la integración del SITP (sistema Integrado de Transporte Público), que en realidad es una concepción integral del transporte masivo en la ciudad, la entidad no tiene la experiencia específica, ni los expertos externos tampoco, no hay antecedentes exactos para Bogotá.

2. Los efectos que se están observando no son solamente el resultado del crecimiento de la ciudad, de los pasajeros ni el mismo éxito del sistema, como se ha concluido. Aunque son parte del diagnóstico, se ha dejado de lado que el SITP está en implementación, precaria, pero con un fuerte efecto. La supresión de rutas habituales gravita de una forma importante, si las mismas no han sido debidamente reemplazadas por las nuevas.

3. Un sistema de transporte masivo de una ciudad como la de Bogotá, es de lo más complejo que debe resolver la ingeniería. No es fácil de sintetizarlo en unas pocas reglas, ni tiene respuestas sencillas a los problemas que se observan. Por lo tanto, no debe tratar de reducirse su complejidad a punta de ideas sueltas, sin pasar por análisis integrales, rigurosos y complejos, que aproximen las acciones a la solución real de las causas.

4. El retraso de la infraestructura no se puede resolver en corto tiempo. Hemos debido empezar a tener metro desde hace 50 años. Pero ahora que no lo tenemos, ahora que estamos embotellados en el sistema trocal, hay que buscar también soluciones de cortísimo plazo. Decir que hay retraso en la infraestructura sirve para presionar los planes de mediano y largo y plazo. Pero hay que solucionar el corto plazo porque su impacto en la población es devastador.

Teniendo en cuenta esto, y no solamente los efectos observados y los remedios sueltos que han llenado los análisis de los medios, las medidas urgentes que se derivan, entre otras, son las siguientes:

1. Asegurar que Transmilenio, que ahora maneja el sistema troncal y el SITP, tenga el mejor enfoque de ingeniería posible, aislado de toda influencia política. No puede ser una institución de decisiones políticas, sino de decisiones de Estado (de la ciudad) basadas en ingeniería.

2. Es urgente revisar el diseño operacional del todo el sistema, usando el modelo completo de la ciudad disponible en Transmilenio (y que debería estar actualizado; si no, lo primero es actualizarlo) con base en las observaciones permanentes del comportamiento de la demanda, que permita simular cada medida, cada cambio, cada mejora que se proponga en la oferta (buses, estaciones, frecuencias), antes de ir a implementarlas; desde el tercer carril en la Caracas, la ampliación de estaciones, hasta y de manera prioritaria, el diseño de las rutas troncales y las rutas del SITP.

3.  Poner a competir el SITP con el sistema troncal, para aliviar el sistema troncal, es algo que se tiene a mano (previa la simulación del punto anterior). Esta es una medida urgente que se podría implementar en un tiempo corto, y que debe seguirse haciendo permanentemente, porque el proceso de optimización es infinito, a partir de la observación del mejoramiento de los problemas y cómo funcionan las soluciones que se van implementando.

4.  Aumentar la velocidad del sistema trocal. El peor síntoma que se puede observar a diario es el trancón de buses articulados (y biarticulados) en la hora pico. Esto es dramático porque desdibuja el BRT (rapid transit?). Hay que emprender la construcción de las estaciones adicionales o ampliaciones ya detectadas y establecer un sistema de monitoreo de su desempeño para detectar otras, instalar semáforos inteligentes que agilicen su tránsito, actuar en las estaciones para agilizar el acceso a las estaciones y a los buses, con educación y control permanentemente en los puntos críticos. Esto incluye la recarga de las tarjetas en todos los establecimientos comerciales posibles y en internet, cargas más grandes con descuentos, etc. para eliminar las colas de recarga.

5. Mientras el sistema de recaudo no funcione bien, entorpecerá el funcionamiento del SITP cuya mayor característica es la integración. Si no hay forma de hacer integración fácil entre las rutas troncales y las zonales, se bajan las posibilidades de mejora de todo el sistema apoyándose en la flexibilidad del SITP.

6. Todos sabemos que el problema de abusos contra las mujeres se arreglan con educación. Pero el problema de la educación en Colombia es más arraigado incluso que los de Transmilenio. Hay que actuar rápido, y no debería dudarse más: mujeres adelante, hombres atrás, tal cual como se están empezando a hacer los primeros ensayos. Pero también deberá promoverse una legislación más fuerte que castigue estos delitos.

7. La inseguridad es el resultado de una situación de vulnerabilidad total sin control policivo. Transmilenio ha enfrentado un tratamiento de privado cuando se dirige a la policía para contar con su apoyo. Este es un servicio público fundamental, crítico para la ciudad, que debe ser cuidado por la policía nacional sin dilaciones, inmerso en el presupuesto de la ciudad y de la institución, de la misma manera como se deberían cuidar las calles de la ciudad.

El mediano y largo plazo tienen que ver con la optimización del sistema (parte de lo descrito), la construcción y operación de las nuevas troncales iniciando de manera urgente, y la presión permanente para que los trabajos del metro vayan a la mejor velocidad posible. Todas las medidas son del ámbito de la ingeniería, que no deberían tener que ver con decisiones políticas de coyuntura y menos de improvisación de funcionarios de turno del orden político. Deben obedecer a un proceso sistemático de planeación y optimización, estable, basado en las múltiples técnicas que confluyen en un complejo sistema como es el de transporte masivo en la ciudad.

Imagen tomada de: http://elurbano.wordpress.com/tag/gentio/#jp-carousel-36

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