¿La manera más efectiva para que los empleados se identifiquen y alineen con los objetivos estratégicos?

El pasado 8 de julio La República publicó un artículo de Willy v. Mayenberger titulado “Comunicar a niveles productivos” <http://www.larepublica.co/comunicar-niveles-productivos_142516> que aunque interesante y obviamente respetable, su enfoque en que una función “blanda” de recursos humanos, en este caso la comunicación, es la solución sencilla y determinante para lograr alineamiento de las personas con los objetivos de la empresa, dio pie a este escrito para argumentar por qué no es válida tal conclusión.

La respuesta que plantea Mayenberger a su propia pregunta ¿Cuál es la manera más efectiva para que los empleados se identifiquen y alineen con los objetivos estratégicos de su organización? y que contesta “la respuesta es sencilla y determinante: la comunicación” dista mucho de ser precisa, tampoco puede considerarse sencilla y tampoco determinante.

Nadie intentaría quitarle crédito al valor de la comunicación en la empresa. Pero bien distinto que sea la comunicación la que resuelve en forma sencilla y determinante la identificación y alineamiento de los empleados con los objetivos estratégicos de la organización, que es ni más ni menos, el santo grial del tema de liderazgo y de gerencia en general.

Paradójicamente es al revés. Mi observación en el seno de la operación de las empresas es que entre más se requiera comunicación y habilidades especiales de comunicación del gerente para convencer a su gente para que se mantengan alineados con lo que quiere la empresa, más revela que hay fallas en la estructuración de la misma. Y curiosamente, más dependerá esa empresa de esas especiales habilidades para mantener el alineamiento, si es que se logra, lo cual es en sí misma una debilidad tremenda.

Piense en los requisitos para que cualquier empleado de cualquier área de cualquier empresa, pueda estar alineado con los objetivos estratégicos de la organización. El siguiente listado reúne unos componentes básicos, que no pretenden ser exhaustivos pero si los más significativos:

  • Los objetivos estratégicos deben estar claramente definidos, ser razonables y debidamente visibles.
  • Los empleados deben conocer el proceso en el que participan, y cómo el proceso en el que participan ayuda a lograr los objetivos estratégicos de la empresa, para “conectar” su contribución personal con el de la empresa y sentirse parte.
  • Los empleados deben tener las habilidades, el conocimiento, los medios, la información requerida y la tecnología.
  • Los empleados deben tener acceso todo el tiempo a su medida de desempeño personal, la de su grupo, área, sección y la de la empresa, para “sentir” qué tanto está participando en el logro.
  • Los empleados deben tener los incentivos correctos para que haga sentido su conexión con los objetivos de la empresa y su contribución a los mismos.

Lograr que todo esto suceda en una empresa, es sinónimo de una buena estructuración, que habrá solucionado el continuum entre Estrategia-Procesos-Organización-Tecnología a lo largo y ancho de la misma.

La comunicación ayuda en cada uno de estos componentes, que deben estar presentes en el método de la empresa para lograr el alineamiento de su gente y lograr los mejores resultados, pero no es lo determinante. Sin la debida estructuración de la empresa, por más buenos comunicadores que sean los directivos, difícilmente habrá alineación posible y menos productividad, ya que se botará tiempo, esfuerzo y buen genio en comunicar lo incomunicable.

Foto tomada de: http://www.nissigroup.com.ar/sites/default/files/images/content/comunciacion_efectiva.jpg

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